¿Vale la pena?
El LIGE DM1-K tiene sentido para quien quiere un reloj grande para salir a caminar, entrenar y recibir llamadas sin sacar el móvil, con GPS integrado, pantalla AMOLED de 1,43 pulgadas y resistencia 5ATM. La compra se complica por dos frentes muy concretos: el emparejamiento puede no ser tan directo para todos y la autonomía anunciada cambia según el modo de uso, especialmente si se mantienen activados el GPS, el Always On Display y las llamadas Bluetooth.
Lo elegiría antes que una pulsera básica si buscas navegación, brújula, altímetro, barómetro, linterna y perfiles deportivos en la muñeca. También encaja con Android y iPhone desde Android 5.0 e iOS 11. En cambio, si necesitas una conexión móvil especialmente fluida desde el primer minuto o un seguimiento deportivo de nivel muy especializado, hay rutas más claras y menos dependientes de la aplicación que acompaña al reloj.