¿Vale la pena?
La pregunta clave del XIAOMI Watch S5 no es si tiene funciones suficientes, sino si su formato grande de 46 mm y su enfoque mixto de notificaciones, deporte y salud encajan contigo. La pantalla AMOLED de 1,48 pulgadas con 2500 nits, el GPS integrado y una autonomía anunciada de hasta 21 días lo colocan como una alternativa especialmente atractiva para quien quiere llevar el reloj puesto todo el día sin vivir pendiente del cargador. El coste de esa ambición es claro: sus 45,6 g y su caja grande pueden resultar excesivos en muñecas pequeñas, y el conjunto de funciones de salud no es la opción adecuada para quien busca un ECG claramente definido.
Es una compra sensata para propietarios de Android o iPhone que priorizan una pantalla muy visible, notificaciones, llamadas Bluetooth, seguimiento diario y muchos modos deportivos en un reloj de aspecto convencional. También encaja bien con escapadas y caminatas gracias al GPS, los mapas sin conexión y la resistencia 5ATM. Lo dejaría fuera si buscas un reloj deportivo especializado, una caja compacta o funciones médicas concretas como un electrocardiograma. Su mejor argumento es la combinación de batería y pantalla, no la profundidad de entrenamiento de cada uno de sus más de 150 modos.