¿Vale la pena?
La pregunta con este LG OLED C5 de 55 pulgadas no es si ofrece una imagen de primer nivel, sino cuánto valoras ese salto frente a un televisor más sencillo. El panel OLED evo 4K, Dolby Vision y el contraste del negro puro lo colocan en la ruta del cine en casa y, con 120 Hz, VRR y respuesta anunciada de 0,1 ms, también en la de las consolas. El coste de esa ambición es claro: para noticias, televisión convencional o un salón con mucha luz constante puede ser más televisor del necesario, y el cuidado propio de un OLED importa más que en un LED básico.
Lo compraría para quien quiere una pantalla principal de 55 pulgadas con películas, HDR, PS5, Xbox o PC entre sus usos habituales y prefiere webOS 25 a una plataforma más limitada. Lo dejaría fuera de una habitación secundaria o de un presupuesto muy ajustado, donde un LED o un QLED puede resolver mejor la función diaria. La combinación de OLED evo, Dolby Vision, Dolby Atmos y funciones de juego está muy bien orientada, pero la conectividad detallada y la potencia de sonido no quedan tan claras como el resto del posicionamiento.